Como en una novela de ciencia ficción o un thriller psicológico al mas obscuro
estilo de Albert Hitchcock, México vive hoy el choque del viejo paradigma
neoliberal y el “nuevo” enfoque del capitalismo de estado, el estrepitoso
encontronazo ha dejado secuelas profundas, como una escisión social de magnitudes
aun desconocidas, solo es posible observar superficialmente algunos hechos,
como la división ideológica imperante en la mayoría de los segmentos de la población
(ciudadanos de a pie, empresarios, políticos, académicos etc.), sin embargo
desconocemos la profundidad de esta división, no sabemos si estamos ante un parte aguas histórico o simplemente una coyuntura
pasajera normal en cualquier democracia incipiente. Es importante señalar que
gran parte del problema se agrava al incluir el elemento “medios de comunicación”,
siendo estos los principales vehículos por los cuales fluyen los argumentos,
justificaciones y ataques, de lo anterior es necesario describir puntualmente
los vehículos y segmentos en pugna. El primero (el de las medidas neoliberales)
es representado por el candidato del PRI Enrique Peña Nieto, el segundo (el del
capitalismo de estado) es liderado por Andrés Manuel López Obrador candidato a
la presidencia por la coalición PRD-PT-MC, la diferencia en los proyectos de nación
de ambos es casi “diametralmente opuesta” y ante el mar de confusión imperante,
en parte gracias a los medios masivos de comunicación, así como generaciones
enteras carentes de sentido crítico, la atención de los ciudadanos a dejado de
ser (si es que alguna vez lo fue) el proyecto de nación y los ojos están puestos
en aspectos más banales sin decir que no sean importantes, como la trayectoria,
las historias oscuras, el pasado y los personajes de quienes se rodean ambos
candidatos.
Los medios también han jugado un papel esencial en el fenómeno que se
vive hoy en día, por un lado tenemos los medios convencionales o masivos como
la televisión, diarios, revistas, semanarios etc. Por otro lado están los del autoproclamado
quinto poder que esencialmente son las redes sociales twitter, facebook y redes
personales físicas. Los medios convencionales, principalmente la televisión son
medios más arcaicos y por tanto sus métodos son cada vez menos efectivos, esto
se debe fundamentalmente a la desventaja que presentan ante las redes, son
unilaterales, es decir solo transmiten mas no reciben mensajes, contrariamente
las redes sociales cuentan con la capacidad de hacer interactuar a los
usuarios, intercambiar ideas, argumentos, insultos etc. Esta diferencia hace
que la tendencia mundial sea a desplazar los medios convencionales por medios electrónicos,
ya que a demás de la ventaja que favorece a los usuarios, tiene también otras
cualidades como menores costos de operación, mayor capacidad de segmentar
mercados, mayor capacidad de conocer el mercado, retroalimentación constante y
una creciente penetración sobre todo gracias a la incursión de medios móviles (ipad’s,
celulares, etc).
Haciendo recuento, tenemos entonces dos proyectos distintos y dos
instrumentos de difusión. Es de todos bien sabido que Enrique Pena utiliza
mayormente, por necesidad los medios convencionales para difundir su proyecto e
imagen y que Andrés Manuel lo hace mas a través de las redes sociales, sin
embargo hay un primer cuestionamiento que surge a raíz de estos hechos, ¿Por
qué Enrique Pena Nieto es el candidato de la televisión y porque Andrés Manuel
el de las redes sociales?, parece muy simple, hay un arreglo entre Televisa,
Milenio y TvAzteca con el candidato de la derecha Enrique Pena Nieto, esa es
una primera explicación, de ahí surge un segundo cuestionamiento ¿Por qué los
medios convencionales eligieron a Enrique Pena y no a Andrés Manuel?, la
respuesta sencilla es que el proyecto de Andrés Manuel terminaría con los
privilegios que han gozado los principales medios convencionales, como el del
respeto al oligopolio y las grandes sumas de dinero de la clase política a las
arcas de Televisa-Milenio y TvAzteca, sin embargo hay otra respuesta tan obvia
que la mayoría ignoramos, es que Enrique
Pena y el PRI jamás podrían tener éxito en las redes sociales por una sencilla razón,
no tienen la capacidad de responder ante señalamientos, argumentos contrarios e
inteligencia colectiva, no están acostumbrados a eso y no habían tenido la
necesidad de hacerlo antes con los medios convencionales, las redes les exigen
respuestas, argumentos sólidos, dar la cara a la ciudadanía, someterse al
escrutinio público y abierto, solo así se puede ser exitoso en redes sociales, además
el publico de las redes sociales es muy distinto al publico de los medios
convencionales, es un público más informado, consiente y creativo, producto del
constante bombardeo de información nacional e internacional, las acaloradas discusiones
ciudadanas y la exposición a todo tipo de materiales audiovisuales sin ninguna
censura o línea editorial en medio.
De esta forma, actualmente en México vivimos una realidad en dos
versiones, la de los medios convencionales que apoyan a Enrique Pena Nieto y la
de las redes sociales que apoyan a Andrés Manuel, la primera es sin duda la mas
distorsionada, ya que la información pasa por escrupulosos filtros editoriales
afines a los intereses del PRI (casualmente los mismos de televisa) y la
segunda que es totalmente abierta y plural (con la desventaja de ser demasiada información
que sin sentido crítico solo confunde mas). Es por eso que Enrique Pena Nieto
ha tenido que refugiarse en los medios convencionales y simular que existe en
las redes (por medio de seguidores maiceados e inexistentes llamados ectivistas
y bots), formando una realidad alterna,
un mundo donde la mentira sustentada vale oro y donde todavía se puede echar mano
de algo que el PRI domina, la demagogia y la diatriba.

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